Cada organización persigue la calidad. Tanto en sus productos como en sus procesos. Cada profesional se enorgullece de hacer un trabajo de calidad. Los clientes siempre se decantan por los proveedores de mayor calidad… Calidad, calidad, calidad. Sí ok, ¿pero que es calidad?
Calidad. Es la coincidencia entre las características objetivamente presentes en lo trabajado y las que se requirieron por el cliente.
Es posible hablar de la calidad de un trabajo ya que el cliente puede requerir que dicho trabajo cumpla con ciertas condiciones de tiempo y costo. Es posible también hablar de la calidad en los productos, por la misma razón. Entonces calidad no es más que satisfacer al cliente, tanto en lo que nos ha pedido, como en lo que necesita.
Con todo, cada organización debe asumir una forma personal de definir calidad ya que la naturaleza de sus servicios y productos lo demanda. Además, ya que puede ocurrir que un cliente requiera de ciertas características pero no estar consciente de esto, es necesario entonces que nuestra definición de calidad incluya cierta experiencia sobre como lograr el nivel de satisfacción requerido incluso en el caso de no haber sido solicitado por el cliente en palabras claras.
Nos estamos viendo.